COHETES Y CUETES

23 diciembre, 2011

Por DONATELLA DE JUIR

¡Hola queridos lectores y amigos! Estamos en vísperas de conmemorar el nacimiento de nuestro señor Jesucristo. En todos los hogares, la gente se apresta para celebrar este acontecimiento de muchas formas, todas propias de nuestra identidad.

Una antigua manera de celebrar esta festividad era mediante la conmemoración del nacimiento de la “Luz del Mundo”; esta costumbre fue transformando con el paso de los años, de ahí que nacieron las famosas “luces de Bengala” y las velitas que nos recuerdan el carácter luminoso de Jesucristo.

Junto con esta celebración aparecieron los “fuegos artificiales” que eran elaborados con pólvora; por su esencia festiva y ruidosa, pronto se incrustaron en nuestra cultura y se hicieron parte de las festividades decembrinas.

Fuego Abrasador

Los “fuegos artificiales” son artesanías que requieren de un manejo muy cuidadoso, pues implica el manejo de explosiones incontroladas que pueden poner en riesgo la integridad física, e incluso la vida, de quienes los manipulan.

Recordemos cómo, apenas hace unos días, explotó un polvorín en el municipio de Xaloztoc, que hizo retumbar de pánico todos los hogares de esa zona.

Cada año, las autoridades de protección civil, tanto estatales como municipales, “implementan” dispositivos para evitar la venta indiscriminada de este tipo de productos, pues es más que conocido que un accidente puede destrozarnos extremidades, dejarnos sin vista o incluso arrebatarnos la vida.

Al menos eso es lo que nos dicen los responsables de esos organismos.

Brasas

Le comento que hace unos días, mientras visitaba el centro de Huamantla para alistar lo necesario para la cena de Navidad, tuve que caminar, muy a mi pesar, por entre ese “tianguis” de temporada que impide la circulación vehicular y peatonal por la calle Allende.

Y lo que me llamó la atención de todo ese tiradero, fue encontrarme a plena luz del día, sin el mayor recato y si con todo el descaro del mundo, los rollos de cohetes de diferentes formas, tamaños, precios y “potencia”. Ahí a la vista de cualquier comprador.

Así es, en pleno tianguis de temporada, el lector puede adquirir desde los inocuos “chifladores” hasta los espantosos “cara de diablo”, pasando por “huevos de codorniz”, “garra de tigre”, “garra de oso” y “R-15”.

Los precios de cada uno está en función del tamaño que tengan; así por ejemplo usted puede encontrar cohetes de $120 (garra de tigre), $150 (cara de diablo), $50 (garra de oso), $30 (R-15); en el caso de los chifladores, el rollo de 30 piezas le cuesta $15.00.

Tizones

Lo que más me alarmó fue que los datos que acabo de darle, los obtuve con el apoyo de un menor de 10 años, a quien sin mayor trámite y dificultad le dieron las variedades y costos de estos artefactos.

Entonces, ¿qué tan efectivos son los operativos para evitar la venta de “fuegos artificiales”?, ¿acaso las autoridades del ramo estarán coludidas con los vendedores, que sin miedo tienen a la vista los paquetes de cohetes?, ¿acaso es necesario que se registre un accidente para que entonces se tomen las medidas necesarias?

Por lo pronto, es una verdadera mentira que la autoridad municipal, llámese Protección Civil o llámese Comercio Municipal, esté haciendo su trabajo; porque nada más vea usted que si un niño es capaz de conocer las variedades de cohetes, también será posible que compre los explosivos.

Rescoldos

Hay otros, estos “cuetes”, pero igual de peligrosos para la ciudadanía. Son los integrantes de la comuna y servidores públicos que se ponen “hasta las manitas” y nada más andan, como decía mi abuelita: “haciendo puro desfiguro”.

Y con motivo de estas fiestas, dicen que en la Presidencia Municipal ha corrido alcohol para dar y regalar,  al grado de que el pasado martes, el presidente de comunidad de Cuauhtémoc, Gastón Vargas Montiel, en pleno estado “burro” chocó su “patrullita” contra un vehículo.

Lo malo es que muy cobardemente, el “representante popular” haciendo gala de su prepotencia e influyentismo quiso huir, cual damisela acosada por tanto garañón; y en su loca carrera volvió a chocar, pero con un auto diferente. No cabe duda que el que es inútil, ha de tropezarse dos veces con la misma piedra, igualito que el famoso Gastón ese.

O peor del caso es que los muy serviciales integrantes del heroico cuerpo de la policía municipal llegaron a “proteger” al borrachín de marras, con lo cual a ojos de la ciudadanía la corporación policíaca ya perdió su respetabilidad, y ahora la asocian con prácticas corruptas y de impunidad.

Cenizas

El 14 de julio del año por concluir, le comentaba en este mismo espacio: “sobre la molestia de algunos vecinos de la ‘alberca municipal’ (que es un bien particular arrendado a un empleado del presidente) porque personal de la presidencia hacía sus fiestas y escándalos en ese sitio […] y un amigo mío, que hace poco asistió a una de esas francachelas, me comentó que los asistentes en pleno estado de ebriedad utilizan la alberca, donde niños y niñas de Huamantla se divierten, como mingitorio”.

De inmediato empezaron las descalificaciones para este medio; pero el tiempo nos dio la razón, pues ahora por la red circula la fotografía de la inteligentísima tesorera municipal, Ileana Roque, saliendo con ropa y zapatos de esa misma alberca, después de una extraordinaria noche de juerga (http://huamantla.org/2011/12/17/fotos-fotos-del-findesemana-en-huamantla-9/).

Ojalá los mismos detractores de este medio tengan con qué limpiarse la sangre por haberse mordido su lengua; pero que conste; aquí no se escribe nada que no haya sido cotejado previamente.

Y por cierto: ¿habrá sanción para este nefasto personaje que cobra pero al parecer no trabaja en la presidencia municipal? Por aquello de los errores que ha cometido la instancia que dirige…

Espero que la paz de Jesucristo inunde sus corazones en estos días y que los colme de bendiciones. ¡Hasta la próxima!

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