09 diciembre, 2011
* ¿La alta alcurnia?
Es gracioso cuando el presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) Justino Hernández Hernández afirma que por el déficit presupuestal que arrastra este poder autónomo podría poner en riesgo la impartición de justicia. Y como no la va a poner si en los corrillos de esa institución se cometen excesos en el manejo del presupuesto.
Resulta que el mismísimo presidente ha ordenado una partida presupuestal para que supuestamente las esposas de los magistrados se reúnan por lo menos una vez al mes a fin de que un estilista les haga un nuevo look, para que se vean bien petit, bien fashion.
También habrá que preguntarle al presidente en su afán de “impulsar” la transparencia cuánto recibirá de aguinaldo, bonos y compensaciones de fin de año. De acuerdo con el cálculo de una fuente del Poder Judicial, el neto de que percibirá oscila en los 280 mil pesos.
Ah, también el señor magistrado cobrará una compensación por ser el presidente del Consejo de la Judicatura. Don Justino ¿hasta cuándo se acabarán los privilegios y excesos que hay en el tribunal?…