07 noviembre, 2011
Por la REDACCIÓN
Con la implementación del sistema acusatorio adversarial, en Tlaxcala reducirá el número de violaciones a los derechos humanos cometidas por la autoridad en contra de las personas que se sometan a un proceso penal, aseguró el especialista en la materia Javier Pineda Arzola, durante el curso ‘Reforma Penal’ impartido a personal adscrito a la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH).
Durante su exposición, efectuada en las instalaciones del organismo autónomo, afirmó que las violaciones perpetradas por jueces y ministerios públicos en los procesos penales ahora estarán más expuestas al escrutinio público y, por tanto, serán más fáciles de detectar y de condenar por los organismos públicos encargados de la defensa de los derechos fundamentales.
“Con la entrada en vigor de la reforma penal permeará el respeto a los derechos humanos porque la reforma de 2008 contempla que el Estado mexicano tiene la obligación de respetar los derechos fundamentales de cualquier persona que sea involucrada en un procedimiento de índole penal”, dijo.
Entre otras cosas, Pineda Arzola aseguró, ante personal de la CEDH, que con la entrada en vigor de los juicios orales se dará “celeridad y certeza” a los individuos que sean involucrados en este tipo de procesos judiciales.
Añadió que con la implementación de la reforma penal, las corporaciones policiacas estarán obligadas a no violentar los derechos humanos de los presuntos responsables de cometer alguna conducta atípica, en virtud de que todas las actuaciones que practiquen en contradicción de los derechos fundamentales de los imputados serán consideradas como pruebas ilícitas.
Y agregó: “El mismo sistema obligará a actuaciones de respeto por parte de los cuerpos de seguridad por la forma en que se debe incorporar la prueba y por la forma en que se deben recabar los antecedentes de investigación”.
Eso sí, el especialista en sistema acusatorio adversarial y juicios orales reconoció que el menoscabo a los derechos humanos durante los procesos penales no desaparecerá “por arte de magia”, ya que –dijo- menguará conforme las autoridades involucradas en estos asuntos reciban la capacitación adecuada.
“El sistema de justicia penal ahora tiene la finalidad de castigar al verdadero culpable y de proteger al inocente. Ahora permeará por encima de todo la presunción de inocencia”, asentó.
Finalmente, Pineda Arzola resaltó que los órganos defensores de los derechos humanos jugarán un papel fundamental en la entrada en vigor de la reforma penal porque ahora “tendrán acceso a todos los registros de investigación y ya no batallarán porque se les nieguen los informes requeridos para actuar en este tipo de casos”.