01 noviembre, 2011
La muerte llegó y a la Feria de Tlaxcala sorprendió
¡Olé! ¡Olé! Un capotazo la empresa a los precio de dio,
entre Verónicas y Chicuelinas la afición con el de pecho remató
y a los hombres el ausentismo salió…
Por Eva ESPINOSA
Pocos pueblos como el mexicano para rendirle culto a la muerte: Ofrendas, canciones, respeto y humor son sólo algunas de las manifestaciones que tienen los mexicanos hacia la muerte. Un humor negro que oculta el miedo a morir y que surge en esta época del año o cuando sucede algún evento trágico.
El mexicano vive la muerte de forma dual. Es el duelo con todas sus manifestaciones afectivas y psicológicas, pero también es rito, celebración y sarcasmo.
Dentro de esta fiesta mexicana se dan varios festejos taurinos en nuestro país en honor a todos los Santos: El Festival de las Calaveras en Aguascalientes; Nuevo Progreso en Guadalajara, y la tradicional Feria de Tlaxcala.
Y hablando de ese sarcasmo un episodio más en los ruedos de la Feria de Tlaxcala, mientras se indultan toros en Monterrey en una corrida no del todo acartelada, la 2° en Tlaxcala vuelve a brillar por la mansedumbre del ganado, los altos precios y el ausentismo de la afición en los tendidos.
Bueno con decirles que hasta el campanario lucio vacío y eso que vimos partir plaza al Brujo de Apizaco, quien sin duda hizo la tarda, la ya peculiar forma de torear del Pana y sus arranques toreros hacen valer cada centavo de mi billete.
La Española Mary Paz Vega y la yucateca Lupita López compartieron el cartel con el Brujo, que aunque de manera personal no soy afecta al toreo femenil, pero debo reconocer que ambas toreras están mucho más preparadas y plantadas en los ruedos. Así que en esta ocasión nuevamente sobraron espadas y nos faltaron toros, haber hasta cuándo será la hora de hablar de una tarde bordada en la Nueva Gran Feria de Tlaxcala 2011.
Y es que de verdad se siente un ambiente de muerte y solemnidad, ya lo hablábamos el pasado sábado desayunando con grandes taurinos Mónica Cuevas, Bosco Arochi, Pepe Mata y David Silva.
Decíamos que se siente la usencia de esa emoción de la Feria de Tlaxcala en estas fechas, de prepararse por la mañana para correr los tradicionales encierros al estilo Pamplona, para después salir a las calles y saludar a todos los camaradas que en esas fechas que por tradición era la fecha de saludarnos y unirnos en un fraterno abrazo como lo expreso Mónica.
De sentir el ir y venir de la gente y expresar esa emoción de haber corrido el encierro para luego rematar con una gran tarde de toros bajo el cielo tlaxcalteca, en esa majestuosa plaza de toros y terminar la noche vueltos locos de emoción y haciendo planes para el regreso.
Y quiero pensar que en su mayoría la afición se guardó los abonos anteriores para poder pagar los últimos tres carteles de feria en donde estarán Ventura, Ponce y Castella, augurando un éxito en la entrada de la corrida de Día de Muertos, que ya es toda una tradición en donde por supuesto será la espada de casa Uriel Moreno “El Zapata” quien convoque a la afición dicha fecha.
Y ojalá el panorama que se ha presentado hasta el día de hoy se neutralice y le demos ese capotazo a la muerte que tiene apagados los tendidos y le devolvamos esa luz a la tacita de plata.