EMPLEO RESPONSABLE

28 noviembre, 2011

* Autoridad y empresarios a la par.

Cuando el jefe del Ejecutivo estatal convocó a los alcaldes y presidentes de comunidad a trabajar unidos y asumir verdaderamente el compromiso que anhela la ciudadanía, muy posiblemente lo dijo por pensar en algunos de los municipios y comunidades que presentan serio conflictos internos.

El dicho del gobernador Mariano González Zarur, es el reconocimiento oficial a que la gobernabilidad en Tlaxcala pende de delgados hilos que ponen en riesgo la estabilidad social, y que tienen a Tlaxcala en una situación que, de no solucionarse en breve, generarán más encono y división.

En los hechos, la historia inmediata demuestra que previo al proceso electoral del 2012 las inconformidades se dirigieron a las acciones y decisiones del gobierno del estado: ergo: transporte, seguridad, empleo, educación…; pero conforme se avecinan los comicios, todo hace indicar que los enemigos de Tlaxcala, dirigen sus baterías para lograr desestabilizar en los municipios.

Por esa misma razón, González Zarur convoca a los alcaldes y presidentes de comunidad a corresponsabilizarse con la sociedad: “desde luego contaremos con una capacidad limitada de recursos, pero lo que tenemos es voluntad, decisión y, sobre todo, gente que participa y que se corresponsabiliza”.

Ante el llamado, se hacen irresponsables los hechos en que se han visto involucrados algunos municipios, como el caso de Huamantla, donde el alcalde Carlos Ixtlapale desestima y ningunea a esa población que busca integrarse; el problema es que la falta de tacto político y la inmadurez para gobernar, impiden obtener consensos y, en cambio, se convierten en caldos de cultivo para provocar divisiones y problemas.

Prueba de ello fue la nota que dio a conocer este medio la semana pasada en la que colonos que habitan cerca del Bulevar Cuamanco, se oponen a la construcción de un centro de desarrollo comunitario, pues aseguraron que el munícipe debió respetar un “pulmón ecológico pero su necedad y su cerrazón pudieron más que la razón”.

A tal grado está el enfrentamiento entre pueblo y munícipe, que los inconformes promovieron un amparo ante el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) a fin de que “nos dé la razón porque simplemente es una zona donde no se puede construir ningún tipo de edificio porque precisamente es un sitio de riesgo y por supuesto de tipo federal”.

De no hacer caso al llamado del mandatario estatal, estaremos viviendo, en el corto plazo, problemas de ingobernabilidad.

No se trata de hacer por hacer, sólo porque las personas detentan un poder, otorgado cierta por la ciudadanía; sino de emplear responsablemente ese poder para alcanzar verdadero estadios de bienestar y progreso para los habitantes de un pueblo, un municipio, un estado o un país.

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