COLUMNA INCÓMODA

23 noviembre, 2011

MOREIRA YA BAILÓ… POR AHORA

Por ALEXIA BARRIOS G.

Cuando todo parecía indicar que estaba decidido y que las elecciones en Michoacán eran una puerta de salida con dignidad de la dirigencia nacional del PRI, un grupo de perdedores priístas, que han estado pegados a Manlio Fabio Beltrones, le dieron vida artificial a Humberto Moreira.

Claro, no fue una solicitud de que se mantuviera al frente, sino que le pidieron su renuncia por “hacerle mucho daño al PRI”. Ahí estaban en primera fila el perdedor de la elección presidencial y la entonces dirigente, Francisco Labastida Ochoa y Dulce María Sauri Riancho, haciendo tales declaraciones sin saber que con ello le estaban dando bocadas de aire puro al desgastado líder bailarín.

Al más puro estilo de Roberto Madrazo, aliado de Beltrones, en Coahuila apareció un militante, el empresario Armando Gaudiana, para impugnar jurídicamente el convenio de coalición, quien muestra el caminito que deben seguir otros estados y echar atrás los conveníos de coalición recientemente suscritos por el CEN del PRI con el PANAL y el PVEM.

Y es que los beltronistas y quienes no tienen ninguna posibilidad de ganar nada, ni de garantizar triunfos al PRI en las próximas elecciones federales y estatales, han querido chantajear no a Moreira sino a Enrique Peña Nieto con irse a otro partido, hacerle el vacío a su partido u operar para la oposición si es necesario.

Esos militantes del PRI que buscan chantajear a Peña Nieto están en Sinaloa, Puebla, Jalisco, Guerreo, Chiapas, Quintana Roo y Tabasco, so pretexto de que se sienten agraviados por las candidaturas de la coalición y de que no están de acuerdo con los términos en que se negoció la alianza para el 2012.

Un berrinche lo está protagonizando la senadora María Elena Orantes, senadora por Chiapas, de quien, cuentan, hasta se le quiso plantar a Enrique Peña Nieto en su reciente visita a dicha entidad para reclamarle que le esté dando todo el apoyo al “Güero” Velasco, el senador del PVEM, y no a ella, una militante del PRI de toda la vida. El problema para la senadora es que el legislador verde es el más popular, el más reconocido por los ciudadanos y quien mejores números tiene para recuperar Chiapas para el PRI (bueno, es un decir, porque Sabines gobierna con puro priísta). A tal grado es la ineficacia de María Elena Orantes que a Peña Nieto no le queda otra más que ceder: en Chiapas el PRI será el que se sume al PVEM para ganar.

De igual forma se han detectado manifestaciones contra Moreira en otras entidades donde los priístas que no han trabajado por el reposicionamiento de su partido y sí por su división. Al viejo estilo del chantaje priísta (como los seguidores de Roberto Madrazo en el 2000 luego de la derrota ante Labastida) y con los cadáveres de las derrotas en Oaxaca, Sinaloa, Puebla y Sonora,  los beltronistas quieren sacar raja del “moreirazo” para colocar, al mismo tiempo, contra la pared la candidatura de Enrique Peña Nieto.

No es casualidad que luego de que Beltrones anunciara que no buscará más la candidatura del PRI a la presidencia de la República, hasta ahora ninguno de sus seguidores ha hecho un pronunciamiento a favor de Enrique Peña Nieto, algo que al interior del equipo del mexiquense lo tienen muy bien registrado.

Y con todos estos elementos, pues en lugar de llevar a Moreira al precipicio donde muchos lo veíamos, lo que  ha pasado es que el coahuilense se mantendrá en el cargo cuando menos hasta que sea ungido candidato presidencial Enrique Peña Nieto, claro, si no ocurre algo extraordinario que modifique el escenario.

Lo que sí es una realidad, es que Moreira debe atender con celeridad los brotes de inconformidad y defender los triunfos electorales o su presencia en el CEN del PRI más que ayudar a Peña Nieto lo estará descobijando para ser golpeado por los anti-priístas.

El caso Michoacán y la extraña filtración de la grabación al principal medio defensor de “Operación Cocoa” (MilenioTV), dará mucho más de qué hablar, porque hay ya una nueva ofensiva para vincular al PRI con el narcotráfico, donde la “extraña” posición de Silvano Aureoles haciendo el trabajo sucio al PAN también es de poner atención. Si así se está operando para desprestigiar a los electores en Michoacán, y que ello sea motivo de nulidad de la elección, no se dude que se quiera extrapolar para otras entidades y a nivel federal.

Por ahora, hay Moreira para rato, pero sólo por un rato, porque luego de febrero, el escenario será totalmente distinto y los adversarios del mexiquense de otro calibre y ahí sí, todo puede ocurrir. Darles la renuncia de Moreira en este momento, para los peñistas, sería darles una victoria a sus adversarios, algo que por ahora no se merecen.

Sugerencias y comentarios: alexiabarriossendero@gmail.com

 

 

 

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