10 noviembre, 2011
Por JAVIER CONDE GUTIÉRREZ
En un desplegado con fecha tres de agosto de 2010, publicado en El Sol de Tlaxcala, la panista señala por lo menos cinco puntos fundamentales. En ellos sostiene que en su intentona por llegar a casa de gobierno, estuvo llena de traiciones entre los panistas y muchos paladines que le hablaron bonito al oído.
En el contenido de este desplegado, la apizaquense presume que obtuvo la votación más alta (194 mil votos) que un panista haya tenido en el estado.
Sin embargo, hay que preguntarle si ella efectivamente metió todos esos votos porque finalmente el exgobernador Héctor Ortiz, también dice que sumó un número importante de votos para la causa de quien antes fuera su crítica número uno. ¿Entonces hubo o no traición? ¿Cuándo habla de traidores a quién se refiere?
Lo cierto, es que las declaraciones de ambos recientemente en la ciudad de Apizaco han generado dudas con respecto al romance político que han iniciado ambos en su intentona por llegar al Senado de la República. El hecho es que dentro de su propio equipo había rostros, de enfado hacia los orticistas en meses pasados. ¿Ya se acabó el enojo?
Es importante, retomar el contenido del siguiente párrafo de aquel desplegado:
“A pesar de lo que se diga, este resultado electoral adverso no es producto de la inexperiencia, no de haber actuado con ingenuidad. Por desgracia no existe todavía antídoto contra la traición y la simulación, además de que no estuvo en mis manos elegir las circunstancias en las que competí”.
Por lo anterior, Adriana Dávila ha mencionado en reuniones privadas que uno de los personajes que coqueteó con Mariano González Zarur fue la exdelegada estatal del ISSSTE, Aurora Aguilar. En los corrillos del PAN, se menciona que la propia Aurora paró en seco a Adriana y le dijo que ella trabajó para la causa de su partido.
Asimismo, gente muy cercana a la propia funcionaria de Los Pinos, mencionaron que la traición supuestamente se generó desde Palacio de Gobierno de Tlaxcala, por lo que las especulaciones han sido la tónica hasta nuestros días.
El hecho, es que los panistas cometieron un error dejar que Minerva Hernández Ramos declinara a favor de Adriana Dávila. Simplemente, la originaria de Texoloc ha crecido sus redes dentro de Acción Nacional y quizás más adelante se convierta en un contrapeso para la propia apizaquense.
De aquel proceso electoral de 2010, se recordarán muchas cosas, pero dentro del PAN, se dice que Adriana perdió la dimensión de las cosas, que no quiso el apoyo de la corriente panista tradicional, que depositó su confianza en unos cuantos, que su peor error fue aliarse con el PRD y dicen muchos confiarse de Héctor Ortiz.
¿Víctima de la delincuencia?
El panista y extitular de la Secretaría de Desarrollo Económico, Humberto Alba Lagunas escribió en su cuenta de twitter la mañana de este jueves: “Gracias Dios por un día mas de vida, después de lo que hicieron ayer a mi familia sólo permíteme ser un instrumento tuyo”.
En respuesta un amigo, le dice: “No te preocupes vecinito, vas a ver que todo va a estar mejor maldita gente, no les durará el gusto de lo que nos quitaron, además de la tranquilidad de la familia”.
Por lo anterior, el también expresidente de la Coparmex abre a la especulación de que él y su familia fueron víctimas de la delincuencia. Desde este espacio envió mi solidaridad al empresario tlaxcalteca y amigo desde hace años. Y no está por demás que el secretario de Seguridad Pública, Orlando May Zaragoza, tome nota.
¿Quiere fuero?
Vaya, ahora resulta que el titular del Órgano de Fiscalización Superior, Crispín Corona Gutiérrez, intenta promover que se le otorgue fuero a su investidura. Señores diputados, ni se les ocurra darle más poder.
Lo mejor sería que el auditor no abriera la boca porque simplemente cuando se toma unas copas dicen que se siente muy envalentonado y hasta quiere armar grescas en la feria de todos los antros, corrijo de todos los santos. ¿Para eso quiere el fuero?…
Mi solidaridad…
Para Claudia Pérez Rodríguez y toda su familia envío mis condolencias por el sensible fallecimiento de su señora madre doña Celina Rodríguez a quien tuve el gusto de conocer y que siempre le sonrió a la vida. ¡Descanse en paz!…