09 noviembre, 2011
Por la REDACCIÓN
En el recinto de la Nueva Gran Feria de Tlaxcala, simplemente, las riñas han rebasado a la policía estatal, toda vez que son continuas las peleas que se han presentado dentro y fuera del mismo. El pasado fin de semana fue golpeado un fotógrafo de un periódico de circulación estatal y los “polis” nunca aparecieron.
A tan sólo unos metros de donde está una base permanente de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, fue severamente golpeado un compañero del gremio por unos sujetos encolerizados y en supuesto estado de ebriedad.
Cuenta el mismo fotoperiodista que acudió al Hospital General de Tlaxcala para que recibiera atención médica y que había otros jóvenes que también fueron golpeados por los mismos, originarios del municipio de Apizaco. Elementos de la policía estatal vieron el hecho y lo pasaron por alto.
Y no sólo se ha registrado este hecho, sino hay versiones de que en diversos bares se han elevado los ánimos y los elementos de la “polecía”, duermes el sueño de los justos o se hacen “weyes” (como dice la juventud).
Es necesario que Orlando May Zaragoza, ponga a trabajar a sus muchachos para que desquiten la chuleta porque simplemente el presidente del Patronato de Feria, Joaquín Cisneros Fernández, prometió a la ciudadanía que la seguridad estaría garantizada. No esperen al recuento de los daños.
Otro asunto, es el abuso que cometen aquellos propietarios de estacionamientos que pretenden hacerse ricos en un mes, ya que cobran hasta 70 pesos, por “cuidar” un automóvil, especialmente allá por la zona del Trébol. ¿Dónde está la Profeco? ¿Dónde está el patronato?…