03 octubre, 2011
Por EDGAR R. CONDE CARMONA
No cabe duda, los integrantes del Honorable Congreso del Estado de plano no dan una. Ahora en voz del legislador Rafael Zambrano Cervantes, nos regalan otra cápsula de buen humor.
Los señores diputados aprobaron, por unanimidad de votos, un exhorto a los 60 ayuntamientos de la entidad a fin de que en un radio de 300 metros no existan negocios que expidan vicios, entre ellos bebidas alcohólicas, por salud mental de los educandos.
Pero si la propia ley establece la obligación que le impone el artículo 14, fracción IV de la Ley de Educación para el Estado de Tlaxcala, ¿para qué un exhorto? ¿Por qué no la obligatoriedad?
De acuerdo por lo expuesto por el legislador en la tribuna más alta de la entidad, una problemática notoria es que se aprecia en las inmediaciones de algunos planteles de la entidad es que existen establecimientos comerciales que constituyen verdaderos distractores que desvirtúan la formación educativa de los alumnos.
Y sin embargo, a pesar de que la ley obliga a los diputados a hacer valer la ley, se limitan a presentar exhortos. Para solucionar un problema como el abordado, no se puede hacer exhortos. Se tienen que aplicar la ley, sin condiciones, sin demoras, sin excusas.
Pero nuevamente, el mismo diputado se hace el Hara Kiri, pues en su dicho, la legislación estatal obliga a los ayuntamientos a cooperar con las autoridades escolares en la atención de los servicios de salubridad, higiene y seguridad de las escuelas de educación pública de su jurisdicción. ¿Por qué no se han creado leyes para obligar a los alcaldes a acatar las disposiciones legales?
¿Para qué sirve un exhorto si no se aplica la ley como está escrita; si los que hacen las leyes no las siguen ni las hacen cumplir?
Peor resulta la declaración del legislador cuando el Fipadic nos da a conocer que las drogas que más consumen los jóvenes de Tlaxcala son el Alcohol, los inhalantes y la cocaína.
Y a pesar de la alerta lanzada por la directora de ese organismo Yethi Jiménez Pérez “Nos preocupa muchísimo porque nosotros debemos tener una mayor cobertura”, pues hay incremento de alcoholismo en las zonas marginadas y está en incremento, el congreso del estado no ha propuesto mecanismos con los que se abata esta problemática.
“Esto nos pone en un una alarma, en una alerta, en un semáforo amarillo, pues sabemos que el alcohol es la antesala del consumo de otras sustancia y lo preocupante es la edad de inicio”.
Entonces, ¿de qué sirve un simple exhorto?