¿ORTIZ, EL TEMERARIO?…

25 octubre, 2011

Desde la REDACCIÓN

Cuando Héctor Ortiz Ortiz habla de que en el proceso electoral de 2010, hubo fraude; cuando señala que no heredó deuda pública alguna y que por el contrario dejó 500 millones de pesos para obra; cuando dice que en su sexenio no persiguió a nadie surge una pregunta ¿a quién trata de engañar?…

Las declaraciones hechas por el exmandatario, el pasado domingo durante una reunión panista celebrada en la ciudad de Apizaco, sólo tratan desvirtuar una realidad y más aún enrarecer el panorama político y social de Tlaxcala de cara a las elecciones federales de 2012.

En primer lugar cuando cita de que hubo fraude en las elecciones del año pasado habría que recordarle que impuso a la mayoría de los integrantes del Consejo General del Instituto Electoral de Tlaxcala (IET). El mismo presidente Salvador Cuatencos Amieva, dicen que es una persona ligada al orticismo.

Pregonar a estas alturas de que hubo fraude en las elecciones del cuatro de julio, es ofender la inteligencia del electorado, del pueblo tlaxcalteca y de las instituciones mismas que participaron en este proceso.

Habría que recordarle a Ortiz Ortiz que en pleno proceso electoral también obligó a Jesús Ortiz Xilotl, ex presidente del IET a dejar la presidencia de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH)  para ser el representante de Acción Nacional ante el consejo general del instituto Electoral de Tlaxcala.

La idea era que dos exfuncionarios del IET como Ortiz Xilotl y Patricio Lima Gutiérrez, pretendieran hacer una férrea defensa a favor de Adriana Dávila y del resto de los candidatos panistas; sin embargo, dicha intentona fracasó días previos a la elección por las causas y que fueron del orden público.

Tanto la otrora candidata panista al gobierno Adriana Dávila Fernández y el mismo Ortiz Ortiz no han podido aclarar -hasta hoy- dónde estuvo el supuesto fraude electoral, quién lo cometió y cómo lograron burlar la ley aquellos supuestos delincuentes electorales. ¿Cómo? ¿Verdad a mentira?…

Hacer declaraciones del pasado es sólo sembrar encono entre la sociedad tlaxcalteca y por lo tanto, no abona en nada a una insípida democracia.  Lo absurdo es que el PRI también ha hecho una raquítica defensa de todas las acusaciones que ha hecho Héctor Ortiz al gobierno de Mariano González.

¿Lo pasado… pasado?

Otro argumento que es necesario recordar es aquel 14 de junio, fecha en que la entonces candidata del PRD a la gubernatura del estado, Minerva Hernández Ramos acusó al gobernador Héctor Ortiz Ortiz de incurrir en actos de actos de corrupción, nepotismo, tráfico de influencias  y desvío de recursos del erario público.

Los medios de comunicación documentaron lo anterior. Por ejemplo, el periódico digital Pulso publicó lo siguiente:

“Con pruebas en mano, la abanderada del PRD,  PT y Convergencia, puso en evidencia la operación de la empresa Comeralsa, constituida el 29 de junio del 2007, y cuyos dueños son Fernando Chacón y Vázquez y David Carpintero Rodríguez, yerno del gobernador Héctor Ortiz.

Hernández Ramos denunció que dicha empresa, se ha constituido en una de las principales proveedoras del gobierno del estado, haciendo de las compras un negocio familiar.

Y es que éste ha contratado sus servicios para adquisiciones diversas, tales como la compra de materiales para hospital y de cómputo, hasta la terminación de proyectos carreteros como es el caso del tramo Ocotoxco-La Retama, del municipio de Yauhquemehcan, manifestó.

Explicó como sumas millonarias de dinero son enviadas a España a través de Germán Escobar Sierra, personaje que realiza operaciones financieras para la compra de propiedades en Andalucía, Cataluña y la Provincia de León, a través de la firma bursátil Global Bank.

Allá hay también Hospital Humanitas, Colegios Españoles, Conjuntos habitaciones y una Universidad, pertenecientes a la familia Ortiz, denunció.

La candidata detalló que el yerno del gobernador Ortiz, de nombre David Carpinteiro Rodríguez, de nacionalidad española, mediante la cuenta 76827783 del Banco BBVA, envía dinero a su hermana de nombre Ana María Carpintero Rodríguez, quien vive en la provincia de Malpartida de Cáceres.

Sobre estos hechos, la senadora aseguró estar integrando la denuncia penal para entregarla a la PGR y se haga justicia, pues no podemos permitir que nuestro estado sea uno de los más rezagados de país por culpa de gobernantes como los que tenemos.

Por otro lado, Hernández Ramos sostuvo que otro caso documentado del que se tiene conocimiento sobre las ´bondades de ser amigo´ del gobernador Héctor Ortiz Ortiz, es la próxima designación como notario del exsecretario de Gobierno, Raúl Cuevas Sánchez podrá adquirir una patente de notario público, sin someterse a un concurso serio”. Ahí termina la nota periodística.

Sin embargo, queda una pregunta pendiente ¿Por qué calló Minerva Hernández Ramos días después? ¿Cuál fue la negociación política para pregonar con su silencio y declinar a favor de Adriana Dávila? ¿Por qué ahora respalda las acciones de Ortiz?…

Lo cierto, es que el pasado domingo la senadora aplaudió hasta el cansancio el mensaje que ofreció Ortiz a los panistas. ¿Creen Héctor Ortiz, Minerva Hernández y Adriana Dávila que el pueblo no tiene memoria?…

Ah, basta también recordar que Adriana Dávila fue crítica número uno de Héctor Ortiz al inició de la administración del expriísta y ahora son amigos entrañables de la política al grado que desean compartir la fórmula para el senado. ¡Qué ironía!…

El clima político-electoral se ha comenzado a enrarecer y por lo tanto, queda la duda de quién tendrá la razón, si el gobierno de Mariano González Zarur o la pasada administración que encabezó Héctor Ortiz acerca del manejo de las finanzas públicas.

¿Dónde quedó la bolita?

Es importante recordar las declaraciones del secretario de Finanzas, Ricardo García Portilla cuando en meses pasados dijo que el gobierno de Héctor Ortiz generó una deuda pública de más de mil millones de pesos. Ortiz Ortiz afirma categórico que dejó 500 millones de pesos para obra. ¿En dónde están? ¿Verdad o mentira?…

De todo esto sólo hay versiones infundadas que en nada abonan al sano ejercicio político sino por el contrario son voces que tratan de meter jiribilla.

Como aquella de que Héctor Ortiz, se vio obligado a salir al escenario electoral, derivado de una supuesta acción legal que inició en días pasados el gobierno marianista, por las supuestas irregularidades que cometió durante su gestión y que ahora trata de hacerse la víctima frente a la ciudadanía. ¿Verdad o mentira?

Claro está que la guerra de acusaciones será la tónica entre los panistas y priístas y será en una ocasión cuando se toque el tema de las alianzas que andan formando los dos partidos que se disputan posiciones y que en el terreno de la política sólo tratan saciar sus instintos de poder.

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