11 julio, 2011
Por CORAZON DE PIEDRA VERDE
Últimamente en Huamantla, han surgido algunos conflictos por distintos desacuerdos que tiene el pueblo con nuestro gobierno y es que, ya a más de los famosos “cien días”, nuestro presidente Carlos Ixtlapale Gómez no ha logrado demostrar con hechos claros lo que ha estado haciendo en su administración; obviamente Roma no se construyó en un día y el ayuntamiento apenas comienza… pero a tropezar.
Desde mi puno de vista, el presidente realmente tiene buenas ideas para mejorar la calidad de vida de los huamantlecos, ¡pero cómo rayos va a lograrlo si está rodeado por gente tan inepta! Claro que… bueno supongo que no a todos les quedará el saco, pues como existe gente mediocre también la hay con mucha iniciativa.
Antes de que las elecciones presidenciales en Huamantla de 2010 se realizaran, aún muchos teníamos diecisiete años, no podíamos votar, pero estábamos seguros de que Carlos Ixtlapale ganaría la contienda; las esperanzas estaban puestas en él, lamentablemente hasta el momento solo nos ha podido ofrecer decepciones.
Los parquímetros, son un sistema de organización vial al igual que el sistema del uno por uno, proyectos que permiten a las sociedades tener un mejor aspecto y una mejor organización; el uno por uno, que a veces es dos por dos o tres por dos, etc. ha tenido buenos efectos como un correcto flujo vial, aunque sinceramente ¡todavía nos falta!
Me pregunto si en dos o tres meses los parquímetros funcionarán con eficacia y orden, además ¿están permitidos los parquímetros en un pueblo mágico? Según los requerimientos para que un lugar pueda adquirir el titulo de pueblo mágico debe cumplir con lo siguiente:
*Respetar costumbres y tradiciones originales.
*Mantener cierto orden y limpieza.
*Las calles y fachadas deben conservarse con su aspecto original o parecido.
Estos puntos son solo algunos con los que debe contar un pueblo mágico, y nos podemos dar cuenta de que, entonces, los parquímetros son o fueron un gasto innecesario de la actual administración, además que a los cuales no se les augura mucho futuro.
En cuanto al cobro de la feria, propone un donativo de $25.00 por persona con acceso a todos los juegos del recinto y una mejor calidad con respecto a los eventos que se realizan en el teatro del pueblo. A mi parecer el costo es exageradamente elevado para el grueso de la población, pues la mayoría de adultos no gusta de los juegos y hay personas que solo van a “curiosear”.
Para dar a conocer dicha inconformidad algunos ciudadanos (alrededor de cien personas, quizá más, quizá menos), realizaron una marcha pacífica en la que reclamaban las aspectos ya mencionados con anterioridad. Es un hecho muy lamentable que nuestro representante municipal haya mandado granaderos para controlar dicha marcha”.
Pero aún más lamentable es que el presidente de Huamantla, Carlos Ixtlapale Gómez, haya despedido de una manera injustificada a una trabajadora del DIF Municipal, por el simple hacho de que un familiar suyo participó en el movimiento que estaba en su contra y que además tenía todo el derecho de expresarse.
Me siento terrible por lo que ocurre en mi municipio, pues soy una ciudadana joven con aspiraciones y sueños, y es muy triste darse cuenta de que muchas veces la política es una verdadera porquería.
Es necesario que se sepa, que además el presidente, es una persona déspota y engreída, pues el pasado viernes primero de julio, varias personas fueron testigos de que hizo esperar más de cuatro horas afuera de su oficina a una señora, a quién humillo al haber terminado de atender a las demás personas, que por cierto llegaron después que ella.
Para dar fin con esta lista de inconformidades ciudadanas, no podemos olvidar que el mismo día del incidente anterior, primero de julio de 2011, fue el “certamen” Señorita Huamantla 2011, en el cual participaron trece señoritas del municipio; dicho certamen considerado todo un “rotundo éxito” por nuestras autoridades, también formó parte de su bendita mafia.
Quienes formaron parte del jurado se desconcentraron después de que, ya elegida la Reina de Huamantla 2011, el ciudadano Alejandro Zepeda, organizador de dicho evento, dio la orden de que debía ganar la señorita Sara Hernández, pues ella ya había sido elegida pocos días después de haber iniciado el concurso.
Este acto me parece es una falta de respeto para las demás jóvenes participantes, pues todas se esforzaron lo suficiente como para que solo fueran consideradas como los ya famosos “rellenos” en los concursos de belleza; además tuvieron que enfrentarse con algunos “chismes” se dieron a conocer vía Twitter y Facebook, los cueles mancharon cruel y gravemente su reputación.
Ante este tipo de situaciones, los ciudadano no debemos quedarnos callados, decir la verdad, ser honestos y justos, es la clave para que nuestra sociedad mejore y sea prospera, no debemos permitir que el gobierno nos calle, nosotros ¡somos libres!…